


En la década del los 80 un pastor evangelista decidió convertirse en guardia cárcel con el objetivo de llevar la palabra de dios a las cárceles de Argentina. Con el paso del tiempo y una labor constante este pastor guardia cárcel fue sumando adeptos a su religión hasta que con el paso de los años consiguió que el estado Argentino cree un penal exclusivo para presos evangelistas. Así la U-25 “Cristo la única esperanza” se transformo en el primer penal exclusivo para presos evangélicos En la actualidad la Unidad cuenta con una población estable de alrededor de 250 internos, hombres duros con pasados terribles que cumplen con diferentes condenas dependiendo de los delitos cometidos. Pero a pesar de la diferencia en cuanto a delitos, a todos estos hombres los une la fe en Dios. Fe que les da la fortaleza para necesaria para soportar, entregados a Dios, la tan ansiada libertad. Fotografias: Javier Rasetti
